Mi marido se quiere separar


     

en -             CENTRE SEXOLÒGIC CONESA – SERRAT .                                              Terapia de Pareja
                     INSTITUT SUPERIOR D’ESTUDIS SEXOLÒGICS
                                           Disfunción Erectil
                             CONTACTAR CON NOSOTROS:                                                                Falta de Erección
                              Xavier Conesa Lapena (Col. nº 4.977)                                            Eyaculación Precoz
                              Carme Serrat Bretcha (Col. nº 3.866)                                            Impotencia Sexual
                                             
Tel: 93 570 71 54                                                               Falta de Deseo Sexual
                                conesa_psicologo@yahoo.es                                                              Adicción al sexo

                                                                                                                                         Consejero Matrimonial

                                                                                                             Dificultades para alcanzar el orgasmo

                             Tratamientos Sexologicos masculinos y femeninos



VAGINISMO

 

 

Situación

 

 

Llega a la consulta una pareja joven, ella de 27 años y él de 30, refieren llevar cuatro años de matrimonio.

 

Terapeuta: Luego de la presentación y el encuadre terapéutico les pregunta por qué han venido a consultar.

 

Ella: Lo que pasa es hemos tenido algunos problemas en nuestras relaciones sexuales

 

Terapeuta: ¿Qué tipos de problemas han tenido?

 

Él: No podemos tener relaciones sexuales, porque no me ha sido posible penetrar a mi esposa, ya que al momento del coito ella siente fuertes dolores y mi pene simplemente no entra.

 

Ella: Así es, es un dolor horrible y es como si no hubiera espacio para la entrada del pene

 

Terapeuta: ¿Hace cuanto tiempo que les ha estado ocurriendo lo mismo?

 

Ella: Desde siempre, nos conocimos hace 6 años y llevamos casados 5, y nunca, en todo este tiempo hemos podido tener una relación sexual con penetración, lo hemos intentado infinitas veces pero no ha sido posible lograrlo por lo que solo hemos podido sentir placer a través de caricias y estimulación del clítoris, el problema es que ahora queremos tener hijos y no podemos lograrlo porque es realmente imposible.

 

Terapeuta: ¿Han intentado anteriormente alguna solución para este problema o han consultado antes con otro especialista?

 

Él: No, nunca habíamos consultado, pero ahora, como dice mi esposa, se nos hizo necesario porque queremos tener familia

 

Terapeuta: Entiendo, (pregunta dirigida a ella), ahora me gustaría saber si, ¿Siempre tuviste éste problema, es decir, con otras parejas alguna vez experimentaste una relación sexual con penetración?

 

Ella: La verdad es que mi marido fue mi primera pareja sexual, sin embargo cuando hubo antes una situación relacionada con la sexualidad cuando tenía alrededor de 7 años

 

Terapeuta: ¿Crees que puedas contarme o hablarme un poco acerca de lo que te ocurrió cuando tenías alrededor de 7 años?

 

 

 

 

 

Ella: Si, aunque es un tema complicado creo que es necesario que lo sepa, para que pueda ayudarnos teniendo en cuenta todos los antecedentes, cuando yo tenía 5 años mis padres se divorciaron y luego de un año mi madre encontró una nueva pareja y nos fuimos a vivir con él, y con el tiempo cuando él me cuidaba porque mi mamá tenía que trabajar en las tardes, el me hacía jugar al papá y la mamá, al principio eran besos en la boca y más tarde él me tocaba todo el cuerpo y me obligaba  a tocarle el pene a él, incluso una vez me hizo introducirlo en mi boca, a mi me parecía todo esto muy extraño pero él me hacía jurar que no iba a decir nada porque si no le haría mucho daño a mi madre, y si realmente yo la quería debía velar por su felicidad, y si le contaba, yo sería la causante de su sufrimiento e infelicidad. Hasta que un día mi madre tuvo que viajar fuera de la ciudad y quedé a cargo de él, quien en la noche invitó a unos amigos a la casa y bebieron tragos hasta muy tarde, recuerdo que me despertó durante la noche porque se acostó dentro de mi cama conmigo, cuando sus amigos ya se habían ido y recuerdo que él tenía un olor muy desagradable a alcohol entonces le dije que se fuera a su cama, sin embargo se quedó y me violó, me sentí horrible, no sabía qué hacer, hasta que luego de mucho tiempo le conté a mi madre y se separaron después de muchas discusiones y peleas. En fin, esa vez ha sido la única ocasión en que he sido penetrada, pero luego de eso he sentido mucho miedo cuando se da la oportunidad de tener una relación sexual.

 

Terapeuta: Estoy segura de que cuando niña viviste una época muy estresante, angustiante, traumática y por consiguiente muy dolorosa, sin embargo gracias a tu relato podemos darnos cuenta y tener ciertos antecedentes que nos dan las pautas para reconocer el origen de este problema, y es importante tenerlo en cuenta para el tratamiento que realicemos luego.

 

Con éstos antecedentes y recuerdos tan dolorosos para ti quiero decirte que es natural que se generen efectos secundarios o consecuencias, sobre todo en el ámbito sexual y emocional, por lo tanto tus síntomas son coherentes con tu historia, aunque sigue siendo necesario consultar con un ginecólogo sobre la existencia de alguna causa fisiológica del problema.

 

Él: Si, la verdad es que ya consultamos con un Ginecólogo el año pasado y dijo que no existía ninguna causa orgánica, que no habían malformaciones ni nada que impidiera que la penetración fuese posible, luego del diagnóstico que nos entregó, nos recomendó asistir al psicólogo, pero lo pensamos bastante tiempo antes de decidirnos y bueno, al final lo hicimos y aquí estamos, esperando que nos pueda ayudar a solucionarlo, porque nos resulta muy angustiante seguir intentando sin resultados positivos, además de no poder cumplir nuestro deseo de ser padres.

 

 

Hipótesis diagnóstica:

 

            Si éste diálogo fuese real, es posible extraer varias aristas de lo que refiere la pareja, y nos conducirían a la realización de un diagnóstico de Vaginismo, producido a partir de una situación traumática vivida por la mujer en su infancia, al haber sido víctima de una violación y al no haber recibido el apoyo de un especialista para lograr la reparación de las secuelas de dicho trauma, sin embargo no queda clarificado si el problema es del tipo situacional o no, ya que sólo ha tenido como compañero sexual a su marido, con quién nunca ha logrado tener una penetración.

 

 

 

 

            Otro factor importantísimo que se puede rescatar del diálogo es que la pareja hace un año atrás consultó con un Ginecólogo para esclarecer si el problema provenía desde esa índole, sin embargo, el médico les señaló que en éste caso no tenía ningún tipo de incidencia orgánica, ya que no existen malformaciones en los genitales de la mujer y la batería de exámenes aplicados resultaron sin alteraciones.

 

Por lo tanto, y en base a todo lo anterior, es posible afirmar la existencia de Vaginismo en la mujer con una base netamente psicológica, para lo cual se deberá informar a la pareja de los pasos a seguir en el tratamiento de la disfunción.

 

Pasos a seguir para el tratamiento:

 

 

I.- Psicoeducación: Explicación del problema

II.- La importancia del apoyo en la pareja

III.- Tratamiento de la fobia que le produce el acto sexual a la mujer

IV.- Contraer y relajar los músculos de la vagina

V.- Masturbación y utilización de dilatadores vaginales

VI.- Estimulación en pareja

 

 

I.- Psicoeducación: Explicación del problema:

 

            Resulta absolutamente necesario explicar a la pareja del tipo de problema están teniendo, en este caso del Vaginismo, donde se les comenta que son contracciones vaginales involuntarias que se generan a la hora de llevar a cabo una relación sexual, y la cual puede ser producida por dos factores importantes, en primer lugar por es probable un origen fisiológico el cual se resuelve con un médico especializado, en este caso un Ginecólogo. Por otro lado existe la posibilidad de un origen psicológico que puede ser producido por traumas en la niñez asociados a abusos sexuales o violaciones, también por alguna experiencia de relación sexual dolorosa o incluso por un temor irracional derivado de una crianza estricta, represiva y culposa en relación a esto. Y a partir de los antecedentes recogidos a través de las entrevistas es posible confirmar a la pareja que el origen del problema, en este caso está estrechamente relacionado con el ámbito psicológico, y para ello existen algunos procedimientos a seguir altamente efectivos, que comenzaremos a trabajar cuanto antes.

 

 

II.- La importancia del apoyo en la pareja:

 

            Como en toda disfunción sexual, hay que hacer hincapié en la importancia del apoyo, la contención y la comunicación positiva en la pareja, para de esta forma lograr contribuir  con mayor efectividad al tratamiento de estos tipos de problemas, por lo tanto se estimula a la pareja a fortalecer la relación desde lo emocional y apoyarse durante el proceso, sin culpabilizar, sin presionar al otro y con esperanzas de lograr y facilitar la rehabilitación de las dificultades sexuales.

 

 

 

 

 

III.- Tratamiento de la fobia que le produce el acto sexual a la mujer:

 

            Debemos tener en cuenta que en este caso el problema tiene un origen psicológico, a partir de una experiencia traumática en la niñez, que ha conllevado a generar, según refiere la mujer, temor ante cualquier posibilidad de relación sexual, es por esto que se hace imprescindible trabajar la fobia antes de comenzar con el tratamiento específico del Vaginismo.

 

Para lo anterior se utilizarán técnicas de la línea psicológica Cognitiva Conductual, específicamente la desensibilización sistemática, que consiste en motivar a la mujer a exponerse gradualmente a la situación estresora, de forma que pueda ir percibiendo dicha situación con naturalidad y sin ansiedad.

 

IV.- Contraer y relajar los músculos de la vagina:

 

            Otra técnica que puede ser utilizada para combatir al Vaginismo, tiene que ver con que la mujer pueda manejar y controlar los músculos de su vagina y para ello es necesario practicar la contracción y la relajación de dichos músculos, esto puede realizarse de forma individual (más aconsejable en un principio, porque así no hay presiones externas) o de forma conjunta, con la pareja, donde se debe introducir en la vagina un dedo y trabajar los músculos de ésta de la misma forma que se hace  cuando se defeca y mantener así unos segundos y luego todo lo contrario, es decir, apretar los músculos internos de la vagina como si fuese a retener un chorro de orina después de haber comenzado a orinar. Así se trabajarán los músculos y luego de realizar reiteradas veces éstos ejercicios y durante varios días, se podrá mantener el control de ellos y se podrá también comenzar a introducir dos dedos, luego tres, dilatadores vaginales, etc. Con todo esto la mujer, al momento de iniciar un relación sexual se sabrá de qué forma relajar los músculos de la zona.

 

V.- Masturbación y utilización de dilatadores vaginales:

 

            Existen también dilatadores vaginales de plástico que se van ensanchando a medida que se va introduciendo el juguete sexual en la vagina, de modo que no se produce un bloqueo de la zona ya que no resulta invasivo debido a su tamaño en un principio, utilizar regularmente éstos tipos de juguetes, matizado con la masturbación, es probable que la mujer se vaya acostumbrando a la idea y haciendo más cercana a la posibilidad de ser penetrada por su pareja.

 

VI.- Estimulación en pareja

 

Cuando ya se ha hecho una costumbre la utilización de los juegos dilatadores y la masturbación vaginal, es necesario proponer a la pareja que se incluya en dichos juegos y pueda también masturbar a su pareja, sin embargo hay que recalcar que sebe ser muy cuidadoso y es necesario empezar de a poco, tal como lo hizo ella, en las primeras instancias, por ejemplo, utilizar un solo dedo e introducir en la vagina de su pareja sólo la primera parte de éste para que no se produzca un rechazo corporal, luego de realizar los mismos pasos que ya ha realizado la mujer individualmente, y cuando ella ya se ha ido familiarizando con estos estímulos sexuales, es posible que se intente la penetración, sin dejar de tener presente que es posible que se pueda fracasar en el primer intento pero que es natural y se debe seguir intentándolo con paciencia y respeto.

 

 

La importancia del Ginecólogo:

 

El Ginecólogo pasa a ser un aporte relevante a la hora de enfrentarnos a disfunciones sexuales femeninas ya que es un especialista en temas funcionales y estructurales de los genitales de una mujer. No obstante su protagonismo no siempre es igual de relevante ya que, como se explicó anteriormente a la pareja, el origen del problema también puede ser de tipo psicológico, y en esos casos, al descartar problemas orgánicos se procede a trabajar con técnicas de la índole psicológica, y el médico toma un papel secundario en el tratamiento.

 

Por otro lado si el problema fuese orgánico, el Médico suele tener un papel fundamental en la resolución de los conflictos en el área y el sexólogo tomará un rol secundario apoyando desde lo emocional a la pareja para trabajar vínculos o simplemente para acompañarlos en el proceso de rehabilitación.

 

Independiente de qué especialista tenga un rol protagónico o secundario, es trascendental que mantengan el diálogo y puedan estar informándose de los paso a seguir, de los logros de la pareja y de las dificultades, a modo de intervenir de manera multidisciplinaria en el caso, lo que resulta un  abordaje más efectivo para temas tan complejos como éstos.

 

 

 

Subpáginas (1): Mi mujer se quiere separar
Comments