Cheesecake de Ricotta con frutos rojos

Ingredientes:

 Base:

200 gr de galletas digestive

25 gr de azúcar

80 gr de mantequilla derretida y fria


Relleno:

225 gr de queso crema a temperatura ambiente

450 gr de queso Ricotta temperatura ambiente y escurrido

200 gr de azúcar

25 gr de maicena (1 cucharada colmada)

1/4 cucharadita de sal

4 huevos grandes XL a temperatura ambiente

ralladura de 1 limón o naranja

1 cucharadita de extracto de vainilla


Modo de hacerlo:

Precalentar el horno a 180º.


Engrasar el molde desmontable de 23 cm y envolver por fuera con una capa doble de papel de aluminio (si se hace al baño maria).


Base:


Reducir las galletas a migas con un robot de cocina o con el rodillo.


Añadir el azúcar y verter encima la mantequilla derretida y enfriada.


Mezclar formando unas migas y cubrir la base del molde presionando para que quede adheridas.


Poner en nevera durante 30 minutos aproximadamente. También se puede hornear la base de galletas en el horno 5 minutos a 180º.

Relleno:


En un robot de cocina o batidora poner el queso crema y batir 2 minutos a velocidad lenta  hasta conseguir una crema suave y sin grumos.


Añadir el azúcar y mezclar 1-2 minutos hasta que se integre. Añadir el queso Ricotta y batir otros 2 minutos hasta que se ponga cremoso.


Agregar la maicena y la sal y mezclar durante 1 minuto hasta que se integren.


Añadir los huevos uno a uno y mezclar durante 30 segundos hasta incorporarlos todos  (batiendo entre uno y otro). No añadir el siguiente hasta que no se haya integrado el anterior.


Por último añadir la ralladura y el extracto de vainilla mezclando hasta que queden bien incorporados.


Sacar el molde de la nevera y verter la crema de queso. Introducir en una bandeja al baño maria (el agua debe estar casi hirviendo) y que cubra el molde hasta la mitad.


Bajar la temperatura del horno a 160º.


Hornear durante 70-75 minutos o hasta que los bordes estén ligeramente dorados pero el centro tiemble al moverlo. Retirar el molde del baño maria y enfriar 10 minutos sobre una rejilla. Después pasar una espátula o cuchillo afilado por los bordes para que al enfriarse no se agriete el pastel.


Cubrir el molde y enfriar en la nevera durante al menos 4 horas o toda la noche.

Media hora antes de servir el pastel se desmolda  quitando el aro con cuidado y se procede a la decoración.


Podemos decorarlo con  una salsa roja o mermelada y frutas rojas.


Para la cobertura he utilizado una mermelada de frutos rojos y frambuesas, grosellas y arándanos para el adorno que ahora los podemos disfrutar en plena temporada.