Quiénes somos?

Víctor Tercero Talavera, arquitecto planificador regional, máster en administración de negocios y máster en recursos naturales y el ambiente, y su esposa Alina Gómez Cuevas, médico, dermatóloga y epidemióloga, cuando eran muy jóvenes, decidieron restaurar y transformar la Finca El Buen Pastor que habían adquirido en el año 1978. La finca estaba dedicada a granos básicos y pequeña ganadería, como la mayoría de las fincas rurales en Nicaragua, era improductiva, estaba muy deforestada y con serios problemas de erosión hídrica y eólica, en un clima más bien árido y caluroso característico del trópico seco. Víctor, acababa de regresar de una experiencia de estudios superiores en Israel y México, sobre “Planificación del Desarrollo Regional Integral a Nivel Rural” y deseaba poner en práctica sus conocimientos de planificación rural en una finca de mediano tamaño. Su deseo era diseñar y construir un modelo de finca integral. 



Antecedentes.

Los años ochenta, fueron años de grandes transformaciones sociales y también de grandes conflictos políticos que derivaron en una guerra civil que duró muchos años. Alina y Víctor se sumaron a los miles de nicaragüenses que trabajaron por el desarrollo social y económico de su país en este duro período de la historia de Nicaragua. Esta situación postergó sus deseos de restaurar la finca. Sin embargo en estos difíciles años Víctor sumó a su experiencia y conocimientos técnicos, la conciencia ecológica y junto con otros profesionales nicaragüenses fue un pionero en la promoción del desarrollo rural y el movimiento ambientalista en Nicaragua. Paralelamente Alina desarrolló investigaciones en el campo de la medicina social. Sin embargo, no fue sino hasta el año 1997 que ya con tres hijos: Víctor Gustavo, María Gabriela y Rodrigo Ernesto, pudieron iniciar la transformación ecológica y productiva de la finca como producto de una mayor experiencia en la vida, abiertos a antiguas y nuevas corrientes de pensamiento social y científico en el tema ambiental y médico.

Víctor obtuvo un grado científico en Recursos Naturales y el Ambiente y Alina hizo lo propio en Epidemiología. También iniciaron un camino de transformación personal y desarrollo espiritual cristiano. Como resultado de su propia experiencia de transformación interior y de aplicar un Plan Maestro de Restauración Agroecológica surgió este proyecto familiar. Se trata de  la Finca Ecológica Agroforestal el Buen Pastor, como una respuesta familiar de adaptación al cambio climático y como un Centro de Desarrollo Humano, modelo de producción agroecológica y de integración con la naturaleza, promotor de la paz, la salud mente/cuerpo, el desarrollo sostenible, el bienestar y la búsqueda de la felicidad. 

El matrimonio Tercero Gómez también es propietario de la Casa Hotel Vanderbilt en Managua, con el que se establece coordinación para hospedaje en Managua y el Hotel Ecológico El Buen Pastor.