Marco normativo e institucional de los paisajes en el Perú

En esta página y en sucesivos números, expondremos contextos internacionales, nacionales, regionales y locales las diferentes situaciones jurídicas e institucionales en las que se aborda la gestión de los paisajes en los países andinos. En este primer número, Ecos del paisaje ha querido centrarse en la situación institucional y normativa del Perú con respecto al paisaje, ante los nuevos acontecimientos institucionales.

Hace ya doce años que se inicia en el Perú una reflexión seria acerca de nuestros paisajes, cuando la Oficina de Patrimonio Mundial de la UNESCO realiza la reunión Paisajes Culturales de los Andes, justamente en Arequipa, Perú. Pero es en la última década cuando han ido sucediendo una serie de situaciones claves para la gestión de los paisajes en el Perú. Es en el año 2000 que se incluyó por primera vez en una ley peruana, específicamente en el Reglamento Nacional de Investigaciones Arqueológicas, la categoría de Paisaje Cultural Arqueológico (Art. 2e). En el año 2001, se aprueba el Reglamento de la Ley de Áreas Protegidas del entonces Instituto de Recursos Naturales (INRENA), donde se establece la categoría Reserva Paisajística. En el año 2005, bajo la gestión del Dr. Luis G. Lumbreras, se crea la Dirección de Paisajes Culturales del recientemente desaparecido Instituto Nacional de Cultura, la cual esperamos continúe su labor en el nuevo Ministerio de Cultura[1].

El Reglamento de Investigaciones Arqueológicas[2] es el único instrumento que reconoce la figura de los paisajes culturales, entendidos como Paisajes Culturales Arqueológicos y dentro de la categoría de Monumentos Arqueológicos Prehispánicos. Ello es un notable avance, pero sesga la concepción del paisaje, definido a partir del hecho arqueológico y acotado en un período histórico concreto, el prehispánico. Esta concepción limita la comprensión y la gestión de los paisajes como realidades territoriales dinámicas sobre las que se proyectan percepciones, valoraciones y expectativas sociales diversas que condicionan el accionar en el territorio. El reto es difícil, pues se trata de conservar la esencia y el carácter de paisajes cuya impronta arqueológica es intensa sin congelar su dinamismo.

Contrariamente, la Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación 28296 de junio de 2004[3] (Título I Bienes Integrantes del Patrimonio Cultural de la Nación, Capítulo I Disposiciones Generales, Artículo 1º Clasificación) no incluye los paisajes culturales como parte de la gestión del patrimonio cultural, a pesar de estar incluidos en el Reglamento de Investigaciones Arqueológicas, y sólo hace referencia a los entornos culturales de los bienes materiales inmuebles. El concepto “entorno” resulta insuficiente y limitante, pues entorno alude al contexto o escenario que envuelve al bien patrimonial, más ligado al concepto individualizado de este bien, cuyo entorno puede ser importante incluir para proteger el bien, en lugar de integrar el bien al paisaje del que es parte y en el que encuentra su razón de ser. En el reglamento de esta ley, aprobado y publicado en junio de 2006, el concepto paisaje cultural también está ausente. No obstante, institucionalmente se creó un espacio importante para corregir este vacío con la Dirección de Estudios sobre Paisaje Cultural en el año 2005[4], dentro de cuyas responsabilidades está la inserción de una legislación específica en la materia.

La reciente creación del Ministerio de Cultura puede convertirse en la oportunidad para avanzar hacia gestiones del patrimonio cultural de mayor alcance que superen la visión rígida y tripartita del patrimonio: mueble, inmueble e inmaterial. El espacio para ello es el paisaje cultural, magnífica expresión de la cultura territorializada. Pero la gestión de los paisajes culturales va mucho más allá, se convierten en la oportunidad y la necesidad de involucrar y armonizar gestiones sectoriales, especialmente la ambiental y la cultural.

Las políticas territoriales, desde el nivel estatal, están incomprensiblemente disectadas, los lineamientos sobre ordenación del territorio y espacios naturales protegidos se dictan desde el 2008 por el Ministerio del Ambiente y las políticas de desarrollo urbano por el Ministerio de Vivienda. Los gobiernos regionales, provinciales y locales implementan los planes territoriales correspondientes.

Unicamente dentro de las políticas territoriales, la legislación de las áreas naturales protegidas[5] recoge como categoría de protección la reserva paisajística, siguiendo la categoría V de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza - IUCN. Esta categoría es parte de un creciente interés en el ámbito internacional de involucrar el patrimonio cultural en la conservación de las áreas naturales protegidas

En mayo de 2009 el Ministerio del Ambiente aprobó la Política Nacional del Ambiente[6], en cuyo marco  se desarrollan las políticas y normativas específicas a su competencia, incluida la correspondiente al ordenamiento territorial. El paisaje es el gran ausente, pero aún se está a tiempo de superar la omisión. 

En ambos casos, sea bajo la categoría de paisaje arqueológico o de reserva paisajística, son importantes avances sobre los que construir instrumentos de protección, conservación y manejo de los paisajes culturales. Para ello es necesario, en primera instancia, diseñar espacios de encuentro entre las políticas culturales y territoriales, incluidas las áreas naturales protegidas, y superar la tradicional debilidad de las gestiones integradas del sector público.  Los espacios institucionales están dados y son de cuño reciente. Los instrumentos, aún escasos y de alcance limitado. (Guadalupe Martínez)
 
 

Ley de Áreas Naturales Protegidas Nº 26834 de junio de 1997

Artículo 22, d. “Reservas Paisajísticas: áreas donde se protege ambientes cuya integridad geográfica muestra una armoniosa relación entre el hombre y la naturaleza, albergando importantes valores naturales, estéticos y culturales.”

 

Reglamento de Investigaciones Arqueológicas. R.S. Nº 004-2000-ED.

Artículo 2, e..- “Paisaje cultural arqueológico.- las áreas producidas por la mano del hombre o por la combinación de la misma con la naturaleza que tengan un destacado valor desde los puntos de vista arqueológico, histórico, estético, etnológico o antropológico. Se consideran como tales la infraestructura agraria, es decir, andenes, terrazas, canales y afines; así como las redes viales, los campos de geoglifos y/o petroglifos”.

 

Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación 28296 de junio de 2004.

Título 1, Artículo 1. Clasificación

1. BIENES MATERIALES

1.1 BIENES INMUEBLES.- “Comprende de manera no limitativa, los edificios, obras de infraestructura, ambientes y conjuntos monumentales, centros históricos y demás construcciones, o evidencias materiales resultantes de la vida y actividad humana urbanos y/o rurales, aunque estén constituidos por bienes de diversa antigüedad o destino y tengan valor arqueológico, arquitectónico, histórico, religioso, etnológico, artístico, antropológico, paleontológico, tradicional, científico o tecnológico, su entorno paisajístico y los sumergidos en espacios acuáticos del territorio nacional”.

 
 


[1] Ley 29565 de creación del Ministerio de Cultura el 21 de julio del 2010. Ver en:

[2] Reglamento de Investigaciones Arqueológicas. R.S. Nº 004-2000-ED. Ver en:

http://www.peru.gob.pe/docs/PLANES/94/PLAN_94_RS%20N%C2%BA%20004-2000-ED_2008.pdf

 

[3] Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación 28296 de junio de 2004. Ver en: http://inc.perucultural.org.pe/documentosweb/02cf987c21bb422e4baf34ad81f8c3fc/Ley_28296.pdf

[4] Resolución Directoral Nacional Nº 060/INC del 26 de enero de 2005 Ver en:

http://inc.perucultural.org.pe/documentos/RDN_1614.pdf

[5] El Instituto Nacional de Recursos Naturales del Ministerio de Agricultura era el ente rector del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas del Estado (SINANPE). Actualmente es el  Ministerio del Ambiente, creado en mayo de 2008 quien gestiona estas áreas.

Ley de Áreas Naturales Protegidas Nº 26834 de junio de 1997 y su Reglamento, aprobado mediante Decreto Supremo Nº 038-2001-AG de junio de 2001.. Ver en la Ley en:

http://www.congreso.gob.pe/comisiones/1996/ambiente/lib05/LEY26834.HTM

Y el Reglamento en:

http://www.legislacionanp.org.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=158&Itemid=94

 

 

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