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Barrios privados y semicerrados siguen en desarrollo y se valorizan Pese a los altos costos, las zonas exclusivas de Montevideo y Canelones se muestran dinámicas

publicado a la‎(s)‎ 30 jun. 2013 7:15 por crew law

Desplegados en áreas apartadas de la ciudad, en la periferia o al borde de la zona urbana, los barrios privados y semicerrados ganan lentamente la aceptación de un público selecto y exigente, tanto para vivir todo el año como para segunda residencia. Los proyectos nuevos siguen apareciendo, y los ya establecidos suman ofertas y comodidades. La búsqueda de seguridad, de tranquilidad y de una mejor calidad de vida sostienen estos espacios ubicados especialmente en Montevideo, Canelones, Maldonado y Colonia.

Sobre la ruta 101 o las rutas 8 e Interbalnearia, se encuentran las entradas a los countries del departamento de Canelones cercanos a Montevideo. La Tahona, Lomas de Carrasco, Carmel, Colinas de Carrasco o Cumbres de Carrasco son barrios privados que se han desarrollado en los últimos años a un ritmo “sostenido”, valorizándose temporada a temporada, aunque bajo la cadencia uruguaya.

“Esos emprendimientos en otros países en un año están prontos. Acá en La Tahona, el de más suceso, que lleva 20 años, todavía queda el 30% para vender. Pero en los últimos tiempos se ha mantenido a buen ritmo, se ha valorizado todo y el precio de la tierra acompañó”, dijo a El Observador el operador inmobiliario Alfredo Blengio.

Lomas de la Tahona, uno de los barrios de La Tahona, es también el más poblado de los countries canarios, con unas 800 personas viviendo allí y más de 200 residencias en un entorno de unas 120 hectáreas. En tanto, los Altos de la Tahona es un emprendimiento más nuevo, pero es el que ha tenido “el mayor crecimiento en los últimos dos años”, según la propia empresa. Cuenta con 45 hectáreas y un total de 217 lotes. Como otras iniciativas del estilo, cuenta con las comodidades del caso: grandes extensiones de parque, gimnasio, guardería, piscinas, sauna, canchas de fútbol, de tenis y de básquetbol, además del exclusivo campo de golf de nueve hoyos.

Para este año, en La Tahona está proyectado un nuevo camino de acceso de cuatro kilómetros pavimentado y un nuevo centro comercial. Una casa en La Tahona de 1.000 metros cuadrados de terreno, con 260 m2 edificados en dos plantas, con living-comedor, cocina, tres dormitorios, más uno de servicio, puede costar alrededor de US$ 465 mil. En el barrio Carmel, una casa de 1.300 metros cuadrados de terreno, 280 edificados, alcanza casi los US$ 600 mil.

Los precios por metro cuadrado en estos barrios oscilan entre los US$ 100 y los US$ 300, según el lote y la ubicación. “El que va para ahí busca un diferencial. En 1.500 metros alguien puede hacerse una casa más grande” que en cualquier lado, dijo Blengio.

El operador, que tiene su inmobiliaria en Carrasco, indicó que esas tierras han sido compradas “hace mucho tiempo” y que en los últimos años han invertido en este rubro empresas uruguayas junto a fondos de inversión que pueden ser tanto nacionales como internacionales.

La Intendencia de Canelones limitó la zona donde pueden desarrollarse lo que llaman “clubes de campo” y se confeccionó una normativa especial para ello. En el área entre la 101, la 8 y la Interbalnearia, se levantan además viñedos, pequeños lagos y hasta el complejo de la selección uruguaya de rugby.

Apartados pero al lado

“La problemática de los barrios cerrados es la distancia, con los colegios y servicios lejos. Por eso se desarrollaron los otros barrios semicerrados”, añadió Blengio al comentar la modalidad de los barrios jardines que han aparecido por la zona de camino Carrasco, Tajes y Acosta y Lara en Montevideo, como San Nicolás, Los Olivos o Jardines de Carrasco. También hay construcciones del estilo en la avenida de las Américas y en el Parque Miramar, en Canelones. 
En Montevideo están prohibidos los barrios privados residenciales. Hace casi dos años, la Intendencia Municipal negó la construcción de un barrio privado en Jacksonville cercano al complejo Zonamerica, al noreste de la ciudad. Si bien la resolución fue aplicada a un caso particular, la decisión formó parte de una política general de la administración para evitar la creación de “guetos” que alteren el tejido social.

Lo que ocurre con los barrios semicerrados, o barrios jardines, es que están “conectados con la trama urbana”, sus calles son municipales, se trata de padrones normales para la Intendencia, tienen los mismos servicios y cuentan con una seguridad pasiva contratada por los vecinos, explicó a El Observador Nicolás Delafond, ingeniero agrónomo y director de Grupo Ecco, que lleva adelante el proyecto Parques, Jardines de Carrasco y San Nicolás. Esa es la figura jurídica que existe en Montevideo para estos espacios.

“Hoy a la zona no la para nadie. Está muy firme”, comentó el empresario. Grupo Ecco, luego de levantar San Nicolás y Jardines de Carrasco, comenzó el año pasado la construcción de Parques. En el lanzamiento se vendieron 30 terrenos, hay 12 casas en construcción y ahora se están levantando dos edificios de 45 unidades, de 13 metros de altura. Ya han colocado 40 unidades y el primero de los dos edificios estaría pronto para mayo del año próximo. Los apartamentos de dos dormitorios, de 125 metros cuadrados, cuestan US$ 380 mil, dijo Delafond. El barrio Parques tiene además piscina, salón múltiple y gimnasio.

“En la zona nuestra (por camino Carrasco) el plan urbanista es de 111 hectáreas, donde están San Nicolás y Parques, y también Los Olivos, que no es nuestro. Toda esa zona junto a Carrasco Polo, el campo deportivo Los Ceibos, se ha convertido en un centro de desarrollo muy importante”, aseguró el director del Grupo Ecco. Como contraprestación han asfaltado e iluminado caminos por “fuera de estos emprendimientos”, agregó.

Delafond se quejó del costo de la construcción y de un dólar –que sigue barato– que “no está ayudando”, lo que lleva a que el público salga a comprar casas usadas. De todas formas, en el “mercado inmobiliario siempre hay una vuelta, siempre va a valer el refugio de tener construcciones y terrenos”.

Colonia también
El primer barrio privado del departamento de Colonia fue El Faro, que comenzó a funcionar en 1994. “Era una zona que había que imponerla, por eso creció lento”, dijo a El Observador, Gabriel Conde, presidente de la Cámara Inmobiliaria Uruguaya y con negocio en Carmelo. Luego, de 2003 en adelante, aparecieron otros como Concordia, Médanos y Carmelo Golf. En El Faro el metro cuadrado cuesta entre US$ 40 y US$ 100, mientras que en Concordia, entre US$ 85 y US$ 120. El público es mayormente argentino, que tiene estas casas como segunda residencia, a la que visita todo el año. “Estos desarrollos siempre son a largo plazo. En El Faro en 20 años se colocaron 300 y pico de lotes, y hay poco más de 100 casas”, aseguró Conde.

Segunda casa en el este

En el departamento de Maldonado, la dinámica de los barrios privados funciona con solvencia, sobre todo como segunda residencia, aunque el extranjero tiene más presencia que el uruguayo. En la zona hay más de 20 emprendimientos y el más importante es Las Piedras Fasano, cercano al cerro Eguzquiza, entre La Barra y San Carlos, con 490 hectáreas de extensión, a más de US$ 200 el metro cuadrado. “Son proyectos que funcionan solamente con extranjeros. Gente del ámbito local, amigos, que ha comprado ya se ha retirado; volvió a la realidad. Tienen un costo altísimo y están lejos de los servicios”, dijo un operador inmobiliario a El Observador.
Añadió que las casas en los countries de la zona cuestan US$ 700 mil, “de ahí para arriba”, y que existe una ordenanza que reglamenta un mínimo de construcción en los terrenos adquiridos. El operador dijo que hay muchos brasileños interesados, algunos vinculados a la Rede Globo.


El Observador


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