Avelino Barrio (h)

  
 
 
 
 
Dr. Avelino Barrio (h)

Buenos Aires 10/VIII/1920 Buenos Aires 30/VI/1979

 



AVELINO BARRIO, SU VIDA Y OBRA

Pocos iban a creer en esa tarde de diciembre de 1940, que aquel joven que abandonaba el aula de 5º año del Colegio Nacional de Buenos Aires, iba a ser galardonado catorce años más tarde, con una de las máximas distinciones que otorga la Facultad de Medicina, por su tesis doctoral.

Siempre sintió gran inclinación por investigar el mundo animal, pasión ésta que perduró basta el día de su muerte. No obstante, respetando los deseos de su padre, se recibe de médico, egresando en 1948 de la Facultad de Ciencias Médicas ole la ciudad de Buenos Aires. En el año 1954 presenta su tesis ”Acción Neuromuscular y Enzímática de los Venenos Ofídicos", por lo cual la Universidad de Buenos Aires le confiere a través ole la Facultad de Ciencias Médicas, el titulo de Doctor en Medicina.

A partir de ahí el Doctor Barrio, que ya había efectuado varios trabajos de investigación y escrito algunos artículos en revistas científicas, en su mayoría sobre temas relacionados con venenos ofídicos, pasa a ser un renombrado investigador argentino, no sólo dentro del marco de nuestro país, sino también en el consenso internacional.

Su interés principal estaba dirigido al campo de la investigación, pero su espíritu inquieto y su gran vocación de maestro lo llevaron a ejercer varios cargos docentes en la Facultad de Medicina y en otras casas de estudio. Dicta cursos de especialización sobre "Herpetología y Animales Venenosos" en la Escuela Superior Técnica (1947), ocupa el cargo de Profesor ole la Cátedra de "Biología" y la de “Introducción a la Zoología” (1959/61) en el Instituto Superior del Profesorado; asimismo se hace cargo de la Cátedra de “Biología" (1955/57) en la Universidad del Salvador. Es Jefe de Trabajos del Departamento ole Zoología (1960/63) en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (dependiente de la UBA.), en donde llega al cargo ole Profesor Titular Ordinario del Departamento de Ciencias Biológicas en 1970.

Su actuación docente no se limita a la precedentemente citada, pero es tan larga su trayectoria en este aspecto que se necesitarían varias páginas para ponerla de manifiesto. Igual sucede con sus muchas ocupaciones paralelas que infatigablemente ejerció a lo largo de su vida, como por ejemplo: Presidente de la Asociación Argentina de Ciencias Naturales y Vicepresidente de la Asociación Latinoamericana de Icticólogos y Herpetólogos; Inspector Sanitario de la Dirección Técnica de Higiene; Miembro de la Carrera del Investigador Científico del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas; Secretario Académico de la Universidad de Buenos Aires; Director del Centro Nacional de Investigaciones Iológicas (dedicado al estudio de venenos animales), dependiente del Instituto Nacional de Microbiología, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas; Presidente de la Comisión Directiva y Director del Comité de Redacción de la Revista "Phiysis", etc.

Hombre activo y perseverante en sus propósitos, exigente al máximo consigo mismo; esa cualidad lo hizo acreedor a varios premios, contándose entre ellos –a más del ya mencionado por su tesis doctoral- el de la Sociedad Científica Argentina, rama Biología, del año 1971 y el premio "Doctor Juan Madera" por el mejor trabajo de Farmacología y Terapéutica de la Facultad de Medicina de la UBA, (compartido) en el bienio 1972/74.

Sus investigaciones estuvieron siempre orientadas principalmente hacia la Herpetología y la Iología. En los últimos años sus trabajos han versado también sobre Evolución y Sistemática no morfológica, especialmente de batracios anuros y reptiles.

Entre sus trabajos quimicotaxonómicos más originales merece mencionarse el hallazgo de la cloricia fisiológica en batracios anuros, consistente en una intensa impregnación biliverdínica constante y normal de los tejidos y humores de ciertas especies.

Creó el primero y único laboratorio de bioacústica en América Latina destinado al estudio de las emisiones sonoras de batracios anuros y su aplicación en la elucidación de especies crípticas.

Uno de sus estudios más interesantes sobre venenos ofídicos le ha permitido evidenciar variaciones geográficas en la composición del veneno de la serpiente de cascabel sudamericana (Crotalus durissus terrificus), especialmente aquéllas referidas al contenido de aminoácido oxidasa y de crotamina.

Resulta importante señalar que, como hombre de ciencia, ha representado siempre sobresalientemente a la Argentina en congresos internacionales y su nombre pasará sin duda a la historia por el mero hecho de haber sido codescubridor de la crotamina y descubridor de la giroxina, dos neurotoxinas del veneno crotálico.

Hablar de Avelino Barrio es hablar de la fe en llamas y del hondo sentido de responsabilidad, del apasionamiento romántico hacia las ciencias biológicas y del profundo amor al paisaje nativo de la patria elegida, su Argentina, por la que luchó como el más tenaz soldado para verla ubicada en el nivel más alto de la ciencia universal.

En todo cuanto hizo reveló una superioridad natural y en todo lo que emprendió dejó una huella profunda. Se movió con un aire casi siempre huracanado, pero conservando siempre por dentro la serenidad y lucidez intemporales.

En sus últimos días de vida, consciente del mal que le aquejaba y de su pronóstico irremediablemente letal, se preocupó porque sus investigaciones encontraran continuidad, particularmente las referidas a la giroxina, y sobre todo, porque su "querido Centro de Iología", que dirigiera con ese amor y entusiasmo que contagiaba a todos los que allí trabajábamos, continuara su labor como cuando él estaba a su frente.

Después de volcar en pocas palabras la tristeza de su desolación interior a sus amigos más cercanos, esta alma volcánica y al mismo tiempo serena, tremendamente apasionada, con sus grandes virtudes y sus humanos defectos, cerró sus ojos para siempre el 30 de junio de 1979, dejando un vacío difícil de llenar, tanto en el marco familiar como en el del mundo científico.

Todos aquellos que tuvimos la suerte de haberlo conocido profundamente supimos de su espíritu inquebrantable, que lo sostuvo en los momentos difíciles y le dio la fuerza necesaria para seguir adelante en pos de su objetivo, a pesar de los obstáculos que se interpusieran en su camino. Es esa voluntad férrea y ese constante apasionamiento para alcanzar la meta fijada una de las tantas enseñanzas que nos legó este ser humano inolvidable que se llamó Avelino Barrio.

Marta E. Miranda

 


DR. AVELINO BARRIO
(1920-1979)
Otros datos personales
(1999)

Era hijo del Dr. Avelino Barrio y Consuelo Pérez. 

Sus hermanos son, Néstor -también médico y casado con Ana María Lipperheide Wicke-, Consuelo -casada con Carlos Alberto Bado- y Elia -casada con Emilio Werner-. 

Se casó con Matilde Concepción Rueda (hija de Luis A. Rueda y Matilde Torcida) el 5 de julio de 1947, con quien tuvo, cuatro hijos, María Teresa, Avelino Luis, Ignacio Javier y Alfonso; sólo el menor, Alfonso heredó el amor por la biología continuando sus trabajos en batracología. Avelino Barrio falleció el 30 de junio de 1979 y sus restos descansan en la bóveda familiar del Cementerio de La Recoleta. 

Si bien siguió la carrera de medicina porque su padre lo impulsó a ello, terminó abocándose posteriormente a la biología, fue sin embargo un médico de excepción y con un admirable "ojo clínico”. En una oportunidad salvó la vida de su colaboradora Marta Miranda, de la mordedura del lagarto "Monstruo de Gila" (Heloderma horridum), del cual no se poseía antídoto.

Murió de cáncer al mediastino, no obstante él mismo se inyectó aunque tardíamente veneno de serpientes (crotoxina) en forma personal. Ya con anterioridad también lo inoculó a su suegro (Luis Antonio Rueda Elorriaga), quien padecía cáncer de pulmón, dando resultados positivos al lograr una reducción tumoral.

Entre los premios y distinciones recibidas figuran: Premio "Facultad de Medicina” (1954) correspondiente a la Escuela de Medicina por su tesis doctoral; Premio "Sociedad Científica Argentina", rama Biología (1971); Premio "Doctor Juan Madera” al mejor trabajo de Farmacología y Terapéutica de la Facultad de Medicina de la UBA, bienio 1972/74 (compartido).

A lo largo de su vida ejerció los siguientes cargos:

- 1954-1973, Jefe de la División de Herpetología y Ponzoña del Instituto Nacional de Microbiología `'Carlos Malbrán”;

- Director del Centro Nacional de Investigaciones Iológicas, dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, de la Universidad de Buenos Aires y de la Secretaria de Estado de Salud Pública de la Nación (1969-1979), con sede en el Instituto Malbrán hasta 1973. El centro CENAI cambia su sede a la calle Serrano 665, 2° Piso, hasta el año 1979;

- Profesor ordinario del Departamento de Ciencias Biológicas de la Facilitad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (1970-1979);

- Secretario Académico de la Universidad de Buenos Aires por dos periodos 1971-1974 y 1974-1976;

- Miembro de la Comisión Asesora de Biología del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET);

- Miembro de la Carrera del Investigador de CONICET;

Otras actividades:-

- Presidente de la Asociación Argentina de Ciencias Naturales con sede en el Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia" (responsable de la edición de la revista Physis);

- Vicepresidente de la Asociación Latinoamericana de Ictiólogos y Herpetólogos;

- Miembro de la Comisión Asesora Reservas Faunísticas del Chubut.

- Miembro de la Asociación Argentina para el progreso de las Ciencias, de la Sociedad Argentina de Biología, de la Asociación Médica Argentina, de la Asociación Cultural Natura, de la Sociedad Científica Argentina, del Grupo Latinoamericano de Acústica, de la International Society of Toxicology y de la Society of Siystematic Zoology;

El instituto de investigación que creara en 1969 (CENAI), no sólo estaba dedicado al estudio de venenos ofídicos sino también al de arácnidos, interesándose incluso por todo otro animal ponzoñoso. Allí también desarrolló sus investigaciones con anfibios.

Al fallecer el Dr. Barrio en 1979 se disuelve el instituto y pasa el grupo de investigadores y técnicos altamente especializados en venenos, como "Departamento de Venenos” al Instituto de Neurobiología cuyo director es el Dr. Juan H. Tramezzani. A los pocos años éste también desaparece. En la actualidad sólo dos líneas de trabado originales continúan su labor: 1) el Dr. Osvaldo René Vidal con el estudio de venenos ofídicos (especialmente investiga la fracción llamada crotoxina), a fin de ser aplicado para la cura de determinados tipos de cáncer y 2) el hijo menor Alfonso Barrio y la Dra. Isabel T. Mercadal de Barrio, siguieron investigando el fenómeno de poliploidía en especies crípticas de anfibios anuros. El destino quiso que con el transcurso de los años sendos grupos de trabajo y luego de distintas historias, volvieran a compartir el mismo lugar físico, el Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia".

Hombre de gran cultura poseyó una fuerte personalidad que atraía por su distinción, nobleza, formación académica, espíritu nacionalista, gran corazón, vitalidad y enamorado de la vida, cosechando por todo ello tanto amigos corno enemigos

Gran defensor de los principios nacionales de su país de adopción, Argentina, por ello tuvo también admiración por dos países europeos, España y Alemania, pueblos en donde estaba fuertemente arraigado el sentimiento de amor a la Patria y el respeto por las tradiciones.

Tras su muerte dejó un vacío muy grande, no sólo dentro de sus colaboradores sino también de quienes en alguna ocasión tuvieron algún trato con él, pues lo estimaban por su profesionalismo y calidez humana. Hoy en día, después de veinte años de su ausencia, la comunidad científica siente que es casi imposible reemplazarlo por todos sus talentos, surgiendo su nombre en toda reunión científica.

OSVALDO RENÉ VIDAL

Member, Board of Directors, National Scientific and Technological Research Council (CONICET),

 


DR. AVELINO BARRIO
ARTÍCULOS DE INVESTIGACIÓN PUBLICADOS

“Una nueva falsa coral para la fauna argentina”, Rev. Argentina Zoogeografía, 1942, 2, 101;

“Observaciones sobre Lepidosiren paradoxa y fijación de material argentino”, Rev. Argentina Zoogeografía, 1943, 3, 9;

“Contribución al Estudio de la Etología y Reproducción del batracio Pseudopaludicola falcipes”, Rev. Argentina Zoogeografía, 1945, 5, 37;

“La lepidosirena, un extraño pez del norte argentino”, 1945, Notas y Conferencias de la Asociación Cultural “Natura”;

“Ein nouos Verfahren der Giftentnamhe boi Spinnen”, Experientia, 1950, 3, 112, en colab. con O. Vital Brazil;

“Acción Curarizante de las ponzoñas de Elapidae”, I- “Fenómenos de inhibición y facilitación en la unión neuromuscular”, Prensa Méd. Argentina, 1950, 37, 1249 y Rev. Inst. Malbrán, 1954, 16, 1, en colab. con O. Vital Brazil;

“Acción Curarizante de las ponzoñas de Elapidae”, II – “Efectos de algunos antagonistas del curare”, Prensa Méd. Argentina, 1950, 37, 1313 y Rev. Inst. Malbrán, 1954, 16, 22, en colab. con O. Vital Brazil;

“Variedades geográficas en el contenido de riboflavina y l-ofi-aminoácido-oxidasa en Crotalidae de la Argentina”, Ciencia e Investigación, 1951, 8, y Rev. Inst. Malbrán 1951, 10, 204; CONFIRMAR

“Inhibición, protección y reactivación de la l-ofi-aminoácido-oxidasa”, Rev. español. Fisiología, 1951, 7, 153, y Rev. Inst. Malbrán 1954, 16, 45;

“Hialuronidasa y factor de difusión de venenos de Crotalidae”, Publicac. XVI, Triduo Científico Anual Asoc. Bioquím. Argentina , 1951, en colb. con J. F. Luraschi;

“Neuromuscular action of the Crotalus terrificus terrificus (Laur. ) poisons”, Acta Physiol. Latinoamer. 1951, 1, 291, en colab. con O. Vital Brazil;

“Acción neuromuscular y enzimática de los venenos ofídicos”, Tesis doctorado Medicina, 1954;

“Alergia al veneno de serpiente de cascabel Crotalus terrificus terrificus”, Rev. Inst. Malbrán, 1954, 16, 219, Trabajo presentado al 2do. Congreso Nacional de Alergia, Tucumán;

“Sistemática morfológica y reproducción de Physalemus henselii (Peters) y Pseudopaludicola falcipes (Hensel) (Anura, Leptodactylidae)”, Physis, 1954, 20 :379;

“Ampliación de la distribución geográfica de ‘Proctotretus doellojurado’ Freiberg (Sauria)” Physis, 1954, 20, 503;

“Estudio electroforático del veneno de serpiente de cascabel”, Ciencia e Investigación, 1954, 10, 368 y Rev. Inst. Malbrán, 1954, 16, 215;

“Acción neuromuscular de los venenos de Crotalus terrificus terrificus (Laur. )”, Rev. Inst. Malbrán, 1954, 16, 22, en colab. con O. Vital Brazil;

“Spastic action of de venom of the spider Phonautria”, Acta Phy. Latinoam. , 1955, 5, 132

“Renuncia a la investigación”, Ed. de Ciencia e Investigación, 195, tomo 11, Nº4

“Acción paralizante del veneno de las arañas Tarasosomorfas”, Rev. Inst. Nac. de Microbiología. Trab. Adscripción a la Cátedra de Toxicología, 1955;

“Influencia sobre la presión arterial de las neurotixinas del veneno crotálico”, Trab. Adscripción a la Cátedra de Toxicología, 1955;

“Observaciones al artículo ‘Libertad, esclavitud y el ‘welfare state’”, Ciencia e Investigación, 1956, tomo 12, 377;

“Aislamiento y acción de la giroxina, nueva neurotoxina del veneno de Crotalus durissus terrificus”, Resumen dos trabalhos da IV Reunioao da Associacao Latino-Americana do Ciencias Fisiológicas, 1931, Resumen

“A propósito de un artículo de William W. Milstead“, Bol. Asoc. Latinoamericana Ictiólogos y Herpetólogos, 1981, Nº3 :4;

“Revalidación de Physalaeumus barbouri Parker”, Bol. Asoc. Latinoamericana Ictiólogos y Herpetólogos, 1981, Nº3 :4;

“Consideraciones en torno a Crotalus terrificus crotaminicus”, Moura Gonçalves, Physis, 1931 XXII (63) :141;

“Distribución del género Bothrops Wagler (Ophidia, Crotalidae) en la provincia de Buenos Aires”, Physis, 1961 XXII (63) :211;

“Gyroxin, a new neurotoxin of Crotaslus durissus terrificus venom”, Acta Physiol. Latinoamericana, 1961, 11, 224;

“Los Hylidae de Punta Lara, provincia de Buenos Aires. Observaciones sistemáticas, ecológicas y análisis espectográfico del canto”, Physis 1962, XXXIII (65) :129;

“Insuficiencia renal aguda por picadura de araña (Aranaísmo hemolítico por Loxosceles laeta)”, Rev. Asoc. Méd. Argentina , 1963, 77 (12) :634, en colaboración con Carlos R. J. Martínez, G. Lorenzino, A. Ibarra Grasso, y C. Rubianes;

“Consideraciones sobre comportamiento y ‘grito agresivo’ propio de algunas especies de Ceratophrynidae (Anura)”, Physis, 1963, XXIV, (67) :143;

“Influencia de la temperatura sobre el canto nupcial de Hylas squalirostris, A. Luz (Anura, Hylidae)”, Physis, 1963, XXIV,(68) :137;

“Caracteres eto-ecológicos diferenciales entre Odontoprhynus americanus (Duméril et Bibron) y O. occidentalis (Berg) (Anura, Leptodactylidae)”, Physis, 1964 XXIV, (68) :385;

“Peculiaridades del canto nupcial de Melanophryniscus stelzneri (Weyenbergh) (Anura, Leptodactylidae)”, Physis, 1964 XXIV, (68) :435;

“Especies crípticas del género Pleurodema que conviven en una misma área, identificadas por el canto nupcial (Anura, Leptodactylidae)”, Physis, 1964 XXIV, (68) :471;

“Importancia, significación y análisis del canto de batracios anuros”, Pub. Conmemorativa del Cincuentenario Museo Provincial de Ciencias Naturales ‘Florentino Ameghino”, Santa Fé, 1964 :51;

“Characteristies of Hyla berthae (Amphibia, Salientia)”, Copeia, 1964, (3);

“Relaciones morfológicas, eto-ecológicas y zoogeográficas entre Physalaemus henseli (Peters) y P. fernandezae (Muller) (Anura, Leptodactylidae)”, Acta Zool. Lilloana, 1964, XX :285;

“Hallazgo en la Argentina de Hyla punetata rubrolineata B. Lutz (Anura, Hylidae). Observaciones sobre su canto y coloración”, Physis, 1965 XXV (89) :169;

“Las subespecies de Hyla pulchella Duméril et Bribon (Anura, Hylidae)”, Physis, 1965 XXV (69) :115;

“Afinidades del canto nupcial de las especies cavícolas del género Leptodacylus (Anura, Leptodactylidae)”, Physis, 1965 (70) :401;

“El género Physalaemus en la Argentina (Anura, Leptodactylidae)”, Physis 1965 XXV (70) :421;

“Notas batracológicas. I. Sobre la supuesta existencia del género Flectonotus Miranda Ribeiro en la Argentina. II. Observaciones etoecológicas sobre Trachycephalus siemersi (Mertens) (Anura, Hylidae)”, Physis, 1966 XXVI (71) :107;

“Descripción del Alotipo macho y del canto nupcial del Trachycephalus siemersi (Mertens) (Anura, Hylidae)”, Physis, 1966 XXVI (71) :225;

“Divergencia acústica entre el canto nupcial de Leptodactylus bcellatus (Linné) y L. chaquensis Cei (Anura, Leptodactylidae)“, Physis, 1966 XXVI (72) :276;

“Sobre la validez de Hyla sanborni K. P. Schmidt e H. uruguaya K. P. Schmidt (Anura, Hylidae)”, Physis, 1967 XXVI (73) :521;

“Estudio comparativo morfológico e inmunológico entre las diferentes entidades del género Micrurus Wagler (Ophidia, Elapidae) de la Argentina”, Mem. Inst. Butantan Simp. Internac. 1966, 33 (3) :869, en colab. con Marta E. Miranda;

“Las diferentes poblaciones de Bothrops alternata Duméril y Bibron, (Ophidia, Crotalidae) de la Argentina, consideradas desde el punto de vista morfológico y antigénico”, Mem. Inst. Butantan Simp. Internac. 1966, 33 (3) :887, en colab. con Marta E. Miranda;

“Diferencias inmunológicas entre las entidades simpátridas de arañas del género Latrodectus”, Mem. Inst. Butantan Simp. Internac. 1966, 33 (3) :865;

“Casos de loxocelismo grave ocurridos en la ciudad de Buenos Aires y alrededores en los últimos años”, Mem. Inst. Butantan Simp. Internac. 1966, 33 (3) :809, en colab. con A. Ibarra Grasso;

“Observaciones sobre Hylorina sylvatica Bell (Anura, Leptodactylidae)”, Physis 1967 XXVII (74);

“Batrachyla antartandica n. sp. (Anura, Leptodactylidae), descripción y estudio comparativo con la especie genotípica B. leptopus”, Physis 1967 XXVII (74);

“Notas complementarias sobre el género Physalemus (Anura, Leptodactylidae)”, Physis 1967 XXVII (74);

“Revisión del género Lepidobatrachus Budgett (Anura, Ceratophrynidae)”, 1ra. parte Physis 1968 XXVII (75) :445. 2da. parte Physis 1968 XXVIII (76) :95.

“Incorporación a la batracofauna argentina de la familia Centrolenidae (Anura)”, Physis 1968 XXVIII (76) :165;

“Properties and subcellular distribution of ornithine cycle enzymes in anphibian kidney”, en colab. con N. J. Carlinsky, V. Botbol, C. A. García Argiz y V. L. Lew, Comp. Biochem. Physiol. , 1968 35 :835;

“Renal handling of urea in three preferentially terrestrial species of amphibian anura”, en colab. con N. J. Carlinsky, V. Botbol, C. A. , y L. I. Sadnik, Comp. Biochem. Physiol. , 1968 26 :573;

“Active secretion and passive reabsorption of urea in South America frog Leptodactylus ocellatus (L. )”, en colab. con N. J. Carlinsky, V. Botbol, C. A. , Comp. Biochem. Physiol. , 1968 27 :679;

“Observaciones sobre Chthonerpeton indistinctum (Cymnophiona, Caecilidae) y su reproducción”, Physis 1989 XXVIII (77) :499;

“Sobre la real ubicación genérica de Leiosaurus fasciatus D’Orbigny, (Lacertilia, Iguanidae)”, Physis 1969 XXIX (78) :268;

“Urea biosynthesis and excretion in the legless amphibian Chthonerpeton indistinctum (Apoda)”, en colab. con N. J. Carlinsky, y L. I. Sadnik, Comp. Biochem. Physiol. , 1968 29 :1259;

“Caracteres y métodos no morfológicos en Sistemática Zoológica, especialmente aquellos relacionados con los mecanismos aisladores”, Acta Zoológica Lilloana 1969 XXIV :221;

“Sobre la verdadera naturaleza de las precipitaciones detectables en el surero antiofídico”, en colab. con E. Duhart, F. Sanguinetti, S. Pavlovsky y C. Peuchot, en Revista de la Asoc. de Microb. 1969 I (1) :3;

“Studies on the relationship between sodium and water balance and renal mechanisms of excretion of urea in Amphibia”, en colab. con N. J. Carlinsky, M. Cereijido y G. Migliora, Comp. Biochem. Physiol. , 1970 36 :321;

“Características del cariotipo de los pséudidos (Amphibia, Anura)”, en colab. con D. Pistol de Rubel. Physis 1970 XXIX (79) :505;

“Caracteres del canto nupcial de los pséudidos (Amphibia, Anura)”, Physis 1970 XXIX (79) :511;

“Estudio cromosómico de Caecilia occidentalis (Gymnophiona, Caecilidae)”, en colab. con P. Rinaldi de Chieri, Physis XXX (80) 1970 :305;

“Relaciones cariosistemáticas de los Ceratophrydae de la Argentina (Amphibia, Anura)”, en colab. con F. Rinaldi de Chieri, Physis XXX (80) :321;

Insuetophrynus acarpicus, un nuevo leptodactílido firmisternio sudamericano (Amphibia, Anura)”, Physis 1970 (80) :331;

“Sobre la coespecificidad de Limnomedusa misionis Scmidt y Limnomedusa nacroglossa (Duméril et Bibron) (Anura, Leptodactylidae)”, Physis 1871 XXX (31) :667;

“Contribución al esclarecimiento de la posición taxofilética de algunos batracios patagónicos de la familia Leptodactylidae mediante el análisis cariotípico”, en colab. con F. Rinaldi de Chieri, Physis 1971 XXX (81) :673;

“The citogenetics of Chthonerpeton indistinctum (Amphibia, Gymnophiona)”, Carylogia, 1971, XXIV (4) :435-445;

“Las especies crípticas en el proceso evolutivo de los batracios anuros”, Recientes adelantos en biología 1971 :213, Edit. Raúl H. Mejía y A. Moguilevsky;

“Efectos adrenérgicos del veneno de Latrodectus mactans en cápsula esplénica aislada de gato”, Medicina (31) 1971, en colab. con R. P. Rothlin, E. E. Dagrosa y J. E. B. Pinto;

“Nitrogen metabolism of the southamerican lungfish Lepidosiren paradoxa”, Comp. Biochem. Physiol. , 1972 41 :857-873, en colab. con Néstor J. Carlinsky;

“El complemento cromosómico de Siphonops paulensis (Gymnophiona, Caecilidae”, Physis XXXI (82) :273, en colab. con P. Rinaldi de Chieri;

“Encuesta cariotípica de poblaciones argentino-uruguayas de Odontophrynus americanus (Anura, Leptodactylidae) relacionada con otros rasgos taxonómicos”, Physis XXI (82) :281, 1972, en colab. con Delia P. de Rubel;

“Efectos farmacológicos del veneno de Latrodectus mactans a nivel de la sinapsis adrenérgica periférica”, Medicina, 1972 (21) :606-607, en colab. con R. P. Rothlin, J. E. B. Pinto y E. E. Dagrosa;

“Efectos simpaticoniméticos del veneno de Latrodectus mactans”, Rev. Soc. Argentina de Biología, 1973-73, 48-49 :16-23, en colab. con E. E, Dagrosa, R. P. Rothlin y J. E. B. Pinto;

Leptodactylus geminus, una nueva especie del grupo fuscus (Anura, Leptodatylidae)”, Physis, Sec. C 32 (84) :199, 1973;

“Una nueva especie de Telmatobius (Anura, Leptodactylidae) procedente del dominio austral cordillerano argentino”, Physis Sec. C 32 (84), 1973 :207; (hoy renominada como "Atelognathus Nitoi" o "Rana del Challhuaco")

Peripheral adrenergic effect of Latrodectus mactans venom, Toxicon, 1972, 11, :395-400, en colab. con J. E. B. Pinto, R. P. Rothlin y E. E. Dagrosa;

“Estudio cariotípico y análisis audioespectográfico de los cantos de las especies Phyllomedusa (Anura, Hylidae) que habitan en la Argentina”, Physis, Sec. C, 1976, 36,(92) :337-344;

“Observaciones sobre la reproducción de Gastrotheca christiani Laurent (Anura Hilydae)”, Physis, Sec. C, 1976, (92) :337-344;

Philodryas borelli Peracca (Serpentes, Colubridae) a distinct species”, Herpetologica, marzo 1977 33 (1) :82-86. , en colab. con R. A. Thomas y R. F. Laurent;

“The status of Philodryas subcarinatus Boulenger (Reptilia, Serpentes, Colubridae)”, Journal of Herpetology, 1977 11 (“) :230-231;

“Aportes para la eludicidación del status taxonímico de Pleurodema bibroni Tschudi y Pleurodema kriegi (Muller) (Amphibia, Anura, Leptodactylidae)”, Physis Sec. C 1977, 37 (93) :311-331;

“Effects of Latrodectus spider venom on the isolated perfused catapleen”, Proceedings of the fifth International Symposium (San José, Costa Rica, 1973, edited by P. Rosenberg, en colab. con H. Barrabin, J. L. Martiarena y J. C. Vidal;

“Isolation and characterization of Gyroxin from Crotalus durissus terrificus venom”, Proceedings of the Fifth International Symposium (San José, Costa Rica) 1978 :113-133. Edited by P. Rosenberg, en colab. con H. Barrabin, J. L. Martiarena y J. C. Vidal;

“Una nueva especie de Ceratophrys (Anura, Ceratophrydae) del dominio chaqueño”, Physis Sec. C, 1980, 39 (96) :21-30;

“Ca2+- Dependence of 3H- Catecholamines release evoked by black widow spider venom gland extract in rat hypothalamus, occipìtal cortez ande caudate necleus”, Acta Physiologica Latino Americana 1983 33 (4) :293-298, en colab. con J. Fernández Pardal, A. R. Granata y A. Gimeno.

 



DR. AVELINO BARRIO

DISERTACIÓN COMO SECRETARIO ACADÉMICO DE LA UBA
EN DEFENSA DE LA BIOSFERA

 

DISERTACIÓN DEL SR. SECRETARIO ACADÉMICO, DR. AVELINO BARRIO, primera reunión promovida por “La Universidad de Buenos Aires en defensa de la biosfera”, Noticiero Nº1 – Julio 1972, Imprenta de la UBA, 31/7/1972

El hombre, el Homo sapiens, el rey de la creación, por ignorancia o por sabiduría mal empleada, que en el fondo es ignorancia, amenaza en estos momentos de manera avasallante a todas las formas de vida de nuestro planeta, inclusive la humana, a punto tal que de no reaccionar, empleando ahora sí sabiamente su inteligencia y sus energías, su sobrevivencia y la ele las otras especies cohabitantes se verán seriamente comprometidas. En efecto, las alteraciones provocadas en el medio ambiente por su actividad descontrolada e irracional son de tal magnitud que no es difícil ni riesgoso aventurar un trágico desenlace, dentro de un plazo mucho menor del que se podría estimar, luego de un análisis un tanto superficial y sin la correcta evaluación de los elementos de juicio disponibles, sobre la gravedad y la celeridad del proceso.

De no ponérsele coto a esta desintegración de nuestra biosfera, será tal el cuadro de desolación que presentará la tierra que ya no tendrán vigencia, las eufóricas y optimistas exclamaciones proferidas por los astronautas cuando de vuelta de la luna reingresaban al verde planeta.

Es obvio que se trata de un tremendo proceso mundial, al parecer de avance incontenible y que en menor o mayor grado ha comenzado a preocupar a diversos organismos nacionales e internacionales. En tal sentido, en el próximo mes de junio se llevará a cabo en Estocolmo, Suecia, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano donde se tratarán temas vinculados a la protección del medio ambiente; por una, coincidencia, fortuita, justamente en el día, de hoy el señor Maurice F. Strong, Secretario General de la Conferencia, hizo una exposición sobre el ternario de ella en la Cancillería.

Es éste un problema que afecta a nuestra esencia, como Nación: el deterioro de nuestro patrimonio natural socava el sustrato -físico y biológico del país. De poco vale vigilar celosamente nuestras fronteras si las causas del daño se originan más allá de ellas, como sería el caso de sustancias nocivas arrastradas por el aire o las aguas desde otros países o la situación de los grandes ríos que antes de penetrar en nuestra Nación Hubieran sido desviados de sus cursos naturales o menguados peligrosamente sus caudales. Pero nuestra culpa es mucho mayor aun, porque nuestra es la total responsabilidad del hecho, cuando, de un supuesto erróneo, consideramos que está a buen recaudo, todo aquello por el sólo hecho de estar encerrado dentro de nuestros límites políticos. De allí nace el gran equívoco que consiste en desconocer que somos nosotros mismos quienes nos estarnos autodestruyendo por ignorancia, despreocupación o subestimación de los mecanismos deletéreos en marcha y de sus funestas consecuencias o, lo que es peor aun, cuando a sabiendas, anteponiendo mezquinos intereses espurios, se propende a tal estrago.

El problema de la contaminación de las aguas está principalmente vinculado con el tenia de los desagües cloacales y los desechos industriares. Además de la polución por bacterias y otros organismos patógenos se comprueba la contaminación debida a materia orgánica en descomposición, hidrocarburos y derivados del petróleo, sustancias sintéticas como detergentes, herbicidas, insecticidas, pesticidas, algunos inclusive de efectos residuales. Todavía la contaminación por materiales radiactivos no ha adquirido en nuestro país caracteres de significación.

Otro tanto ocurre con la contaminación atmosférica, donde juegan un papel primordial las industrias como fuentes fijas de contaminantes aéreos y los automotores como fuentes móviles. En este complicado proceso consiguiente de las combustiones se comprueba un desplazamiento del oxígeno que va siendo lentamente reemplazado por el dióxido de carbono. Sería una redundancia recordar los efectos tóxicos del monóxido de carbono, del plomo, del dióxido de azufre y las propiedades cancerígenas de los hidrocarburos.

La denudación del suelo y la erosión resultante conducen a la desertización. El manejo inadecuado de los suelos los ha deteriorado agotando su fertilidad. Este fenómeno adquiere mayor relevancia si se lo vincula a las regiones húmeda y subhúmeda que abarcan aproximadamente sólo al 25% del territorio nacional, área en la que reside nuestro mayor potencial agropecuario. A este respecto no esta demás destacar que del resto, vale decir la mayor parte de la superficie de nuestro país, corresponde el 15% a la región semiárida y el 60%, a la región árida. Estas dos últimas se van degradando con gran celeridad debido al pastoreo ilimitado por la lanares que posibilita los estragos de la erosión eólica. Por mal manejo de nuestras selvas y bosques, La Argentina, según un distinguido especialista, ha dejado de ser un país forestal.

La flora y la fauna indígenas no han escapado por cierto a la acción devastadora ele los factores y procesos antes mencionados.

Con respecto al retroceso de las especies animales salvajes se han sumado otros elementos, tales como la caza, incontrolada con fines lucrativos, que ha posibilitado la exportación de animales vivos y cueros en cantidades desmesuradas, a pesar de las reglamentaciones proteccionistas existentes. Es obvio que la preservación más eficiente de la flora y de la fauna silvestre puede y debe realizarse preferentemente en los parques y reservas naturales, pues éstos son los últimos reductos donde pueden ponerse a salvo los escasos representantes de nuestro acervo faunístico. No es posible tergiversar los fines de tales instituciones trastocando las prioridades a que deben atenerse en el logro de sus cometidos.

Por lo antedicho, si la razón primordial de la existencia de los parques es el proteccionismo, sus funciones serán esencialmente científicas y educativas. Secundariamente podrán perseguir fines económicos, deportivos, artísticos, recreativos, etc. Por esta causa no es posible admitir que invocando que los parques naturales atraen al turismo, y éste a su vez implica un importante ingreso de divisas, se propongan, con el fin de incentivarlo, una serie de medidas y se realicen obras en su interior que atentan directamente contra su primera finalidad.

La caza deportiva es objeto de una propaganda desmesurada y absolutamente falsa en sus principios, pues la Argentina no es un país de caza mayor en el cual puedan organizarse ninguna suerte de "safaris", fuera de los fotográficos, en el supuesto de que se diera la feliz contingencia de poder sorprender con la cámara fotográfica a alguno de los escasos y errantes supérstites de nuestros grandes mamíferos que otrora poblaban las pampas y selvas argentinas.

Otras causas que provocaron la disminución drástica ele las especies zoológicas fueron la competencia de los ganados domésticos, inclusive dentro de las reservas y parques naturales, y también la importación inconsulta, de animales de mayor potencialidad biótica que liberados en plena, naturaleza desplazaron a las especies autóctonas. Éstas también fueron y son víctimas de la propagación de ciertas enfermedades del ganado, como la fiebre aftosa, y del uso indiscriminado de plaguicidas e insecticidas que alteran profundamente el equilibrio de múltiples ecosistemas.

Es muy extensa ya la lista de animales en retroceso numérico, algunos, como el zorro de las Malvinas y la chinchilla real, se extinguieron en tiempos relativamente recientes y es obvio que los actuales parques y reservas naturales resultan insuficientes, o inadecuados al menos, en la detención de este avanzado proceso.

Teniendo en cuenta todos los problemas someramente expuestos y considerando la existencia del valioso capital humano con que cuenta nuestro país, constituido por destacadas personalidades científicas y meritorias asociaciones empeñadas en la protección de la naturaleza, esta Universidad se propone nuclearlas en una entidad que bajo sus auspicios coordine y apoye todas las actividades y esfuerzos dispersos y fragmentarios, que tengan corno objetivo común y primordial, de una u otra manera, la preservación de la biosfera en el presente y en el futuro.

Con estos fines apoyará investigaciones tendientes a salvaguardar la sanidad del medio ambiente, evitando la contaminación del aire, del agua y del suelo, al mantenimiento de la fertilidad edáfica y a la prevención de la erosión de los suelos y a su eventual recuperación. Propiciará estudios tendientes al mejor conocimiento de las especies y de las comunidades animales y vegetales y de los correspondientes ecosistemas. Alentará toda contribución que propenda a un aprovechamiento racional, sobre bases ecológicas, de nuestros recursos naturales; aconsejará el establecimiento de nuevos parques, reservas y estaciones biológicas que, por la importancia y el riesgo de extinción de las especies, merezcan su creación.

Por otro lado, deberá asesorar y efectuar recomendaciones a los poderes públicos y a las entidades privadas en materia de conservación y preservación del medio ambiente. En este sentido, deberá advertir a las autoridades sobre la necesidad de legislar adecuadamente y, si llegara el caso, indicar la conveniencia de derogar o modificar normas cuando fueren obsoletas o contraproducentes.

Asimismo denunciará el incumplimiento de todas aquellas reglamentaciones beneficiosas a los fines perseguidos que, por una u otra causa, fueran violadas deliberada o inconcientemente.

Si fuera solicitada su colaboración, proyectará acciones y medidas programadas coherentemente, recurriendo al asesoramiento de los diferentes especialistas que integran su plantel científico.

Organizará además, tomando corno núcleo integrador a la Universidad de Buenos Aires, reuniones, congresos y toda suerte de eventos, con la finalidad de que se presenten trabajos y se intercambien ideas sobre temas ecológicos y conservacionistas.

La Universidad de Buenos Aires, mientras planeaba, esta auspiciosa reunión, dispuso que los dos o tres próximos volúmenes de su revista fueran dedicados íntegramente a temas referidos a la preservación del medio ambiente, a la protección de la fauna y flora autóctonas y al manejo racional de nuestros recursos naturales. Todos estos asuntos serán tratados por los más destacados especialistas cor que cuenta el país en la actualidad y recurrirá, corno es obvio, preferentemente al elenco de sus profesores e investigadores sin que ello implique, de manera alguna, la exclusión de cualquier otra experta personalidad que no pertenezca a sus claustros.

También se lea sugerido a la Editorial Universitaria (EUDEBA), que incremente la publicación de obras inéditas, o traducciones de libros extranjeros de reconocido interés y jerarquía que, en distintas áreas disciplinarias y niveles, aborden temas de preservación de la naturaleza.

Contempla, entre sus planes inmediatos, la, intensificación de la enseñanza de disciplinas vinculadas al conservacionismo. En consecuencia, comenzará la programación de una nueva orientación o de una nueva carrera interdisciplinaria, la Licenciatura en Ecología, Conservacionismo y Manejo de Recursos Naturales.

Entre sus proyectos más caros y ambiciosos se encuentra la creación del Instituto de Investigación de la Vida Silvestre que podría constituir un centro de excelencia de los estudios sobre la naturaleza y su manejo.




Dr. Avelino BARRIO
(1920-1979).

Avelino Barrio, specialist on frog biology and snake venoms, was born in La Coruña, a port city in northwestern Spain, on 10 August 1920. After emigrating with his family to Argentina. he attended the Colegio Nacional in Buenos Aires, completed his medical degree at the Universidad de Buenos Aires in 1948, and also earned a doctorate in medicine at the latter institution in 1954. Except for a brief period at the Universidad del Salvador (1955-1957), Barrio spent most of his career at the Universidad de Buenos Aires and the Instituto Nacional de Microbiologia, until 1969 when he founded the Centro Nacional de Investigaciones lologícas, a research institute devoted to the study of venomous animals. Barrio died in Buenos Aires on 30 June 1979..

Barrio’s broadly-based research covered two main areas: herpetology and animal venoms. His doctoral thesis, published in 1954, concerned the neuromuscular and enzymatic action of snake venoms. Barrio was the codiscoverer of gyroxin, a rattlesnake venom neurotoxin, and he authored important papers on its properties and purification as well as o n the geographic variation of gyroxin and crotamin, another neurotoxin, in South American rattlesnakes.

Most of Barrio's nearly 100 titles (published 1942-1980), however, dealt with the biology and systematics of amphibians, lizards, and snakes, and he named m any new taxa. He authored numerous papers on the reproduction, behavior, cytogenetics, and renal physiology of frogs and caecilians. In the early 1960s, Barrio established the !!al bioacoustics laboratory in South America and, beginning in 1962, many of his papers included spectrographic analyses of frog vocalizations. This allowed him to distinguish numerous sibling species of frogs. One of his most interesting discoveries was that the green coloration in frogs oft he families Centrolenidae, Hylidae, and Pseudidae is due partly to the bile pigment biliverdin, which is deposited in the bones, soft tissues, and even in the eggs (published in three papers, 1965 and 1968).

References: "Dr. Avelino Barrio (1920-1979)" by M.E. Miranda, Physis, 38: 1-6, 1978 (1979); "Avelino Barrio", anonymous, Cabildo, 4 (26): 11, 1979; "Avelino Barrio en los Recuerdos de un Amigo," by O. R. Vidal, Publ. Mus. Argent. Cienc. Nat., Buenos Aries, 3 pages, 1981; "Dr. Avelino Barrio", anonymous, Quid, 2: 186, 1983. Portrair (1977) and signature (1965): Courtesy Marta E. Miranda.
 
 
 
  




nuestros autores Enrique Luis Abatti e Ival Rocca (h) les dedicaron su obra



1500 Modelos de Contratos, Cláusulas e Instrumentos.

Comerciales - Civiles - Laborales – Agrarios

Colección Abacacía, Buenos Aires

tomo II, 1ra. edición

y

Contratos de la Medicina

Colección Abacacía, Buenos Aires

1ra. edición
 
 
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