Palacio Episcopal de Astorga

 
Glorieta Eduardo de Castro, 5 Astorga (León)

Año: 1889 - 1915.

Arquitecto: 
Antoni Gaudí i Cornet.

El Palacio Episcopal de Astorga es un edificio proyectada por el arquitecto modernista Antoni Gaudí. Está situado en la ciudad de Astorga (provincia de León), en cuya capital Se encuentra la casa Botines, que junto con El Capricho de Comillas (Cantabria) son las únicas obras de Gaudí fuera de Cataluña. La construcción se llevó a cabo entre 1889 y 1915.

Esta obra Pertenece al período neogótico de Gaudí (1888-1898), etapa en la que el arquitecto inspirado sobre todo en el arte gótico medieval, el cual asume de forma libre, personal, intentando mejor sobre soluciones estructurales. El neogótico fue en aquella época uno de los estilos historicistas de mayor éxito, sobre todo a raíz de los estudios teóricos de Viollet-le-Duc. Gaudí estudiaba con profundidad el gótico catalán, balear y rosellonés, así como el leonés y el castellano en sobre estancias en León y Burgos, llegando al convencimiento de que era un estilo imperfecto, a medio resolver. En sobre obras elimina la necesidad de contrafuertes mediante el empleo de superficies regladas, y suprime cresterías y calados excesivos.

Unos años antes se había producido un incendio en el palacio episcopal, que el debajo totalmente destruido. Ya que la ciudad no disponía de un arquitecto diocesano, el obispo Joan Baptista Grau i Vallespinós decidiré encargar la construcción del nuevo palacio episcopal a su amigo Gaudí. La amistad entre ambos había comenzado años atrás mientras Grau -reusense como Gaudí- fue vicario general de la archidiócesis de Tarragona y inauguran la iglesia de Jesús-María, cuyo altar Gaudí había diseñado.

Cuando Gaudí recibió el encargo de construir el palacio episcopal estaba ocupada en varios proyectos, como el palacio Güell, los pabellones Güell, el colegio de las Teresianas y la Sagrada Familia, por lo que no podía desplazarse a Astorga para estudiar el terreno y el entorno del nuevo edificio. Para no retrasar el proyecto le pidió al obispo que le enviase fotografías, dibujos y demás información del lugar, que le permitiesen comenzó a proyectar el palacio de manera que armonizase con las edificaciones de su entorno. Una vez hubo estudiada todo el material recibido, disfrutar preparando los planos del proyecto y enviarlos a Astorga. Grau se sintió satisfecho e iniciar los trámites para obtener los permisos administrativos, ya que al ser un edificio público debía tener el vistobueno de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Después de haberse introducido algunas modificaciones, el proyecto fue aprobada en el mes de febrero de 1889. Unos meses después, el 24 de junio, onomástica del obispo, se puso la primera piedra. La obra fue presupuestado en 168.520 pesetas.

Aunque por subasta pública las obras se adjudicaron al contratista astorgano Policarpo Arias Rodríguez, Gaudí decidiré emplear en la obra obreros y albañiles catalanas que ya habían trabajado para él, a fin de que durante sus ausencias la obra continuase de forma precisa según sus ideas. El Palacio Episcopal de Astorga es un edificio que tiene un aire medieval, apropiada para su finalidad. Gaudí lo proyectó en estilo neogótico, corriente que provienen de la arquitectura historicista de moda en este momento, y que disfrutó empleado en el colegio de las Teresianas, en Bellesguard y en la casa Botines, además de en Astorga. Concibió el palacio como un castillo en el exterior y una iglesia en el interior.

La piedra en la que está construido (granito gris del Bierzo) es respetuosa con el entorno, en especial con la catedral que se encuentra en la inmediata vecindad, así como también con la naturaleza, que en la Astorga de finales del siglo XIX  estaba más presente que en la actualidad. No obstante, el edificio también incorpora algunos de los elementos que caracterizarían a Gaudí en sus futuras obras, como los arcos de la entrada principal y el volumen situado encima de ella o las grandes chimeneas que de forma ostensible se integran en las fachadas laterales.

El palacio tiene planta de cruz griega sobre la que se superpone una planta cuadrada, con cuatro torres cilíndricas en las espaldas, y rodeado por un foso. En dos de los laterales presenta unos cuerpos sobresalientes de planta rectangular, mientras que en los otros dos se encuentran la torre de entrada y la capilla, también rectangular y finalizada con un ábside y tres absidiolos. En el interior hay cuatro niveles: un semisótano, la planta baja -para dependencias administrativas-, el piso principal -con la estancia del obispo , el salón del trono y la capilla-, y el desván.

El pórtico de entrada tiene tres grandes arcos abocinados, hechos con sillares separados entre sí por contrafuertes inclinados. La planta baja contiene un gran vestíbulo, del que parte la escalera noble, adquiriendo una gran altura que permite que la apertura de grandes ventanas, de forma triangular, que proporcionan una gran luminosidad; este esquema recuerda un poco al utilizada en el palacio Güell. La estructura del edificio se sustenta en pilares con capiteles decorados y en bóvedas de crucería sobre arcos ojivales de cerámica vidriada. Se remata con un almenado de estilo mudéjar.

En el interior destaca la riqueza ornamental conseguida con diversos materiales (granito, ladrillo, yeso, mosaico, cerámica, esgrafiados, vidrieras), así como la fluidez espacial y la luminosidad que el arquitecto logra conferir al palacio. Un buen ejemplo de esta riqueza decorativa es la variedad de capiteles que Gaudí diseñó para las diversas columnas del conjunto palaciego, en que se combinan varios estilos, desde el gótico y el mudéjar, hasta los motivos naturalistas tan del gusto del arquitecto, pasando por unos capiteles de ábacos estrellados inspirados en la Sainte-Chapelle de París.

En 1893, tras la muerte del obispo Grau, Gaudí dimitir por desavenencias con el cabildo, por lo que las obras estuvieron paradas durante varios años -quedaba por terminar el piso superior y la cubierta-. Finalmente, fue terminado entre 1907 y 1915 por el arquitecto Ricardo García Guereta, quien siguió el trazado de Gaudí pero con un sello más convencional. En la intervención de Guereta se denota la influencia violletiana, especialmente en los chapiteles que coronan las torres laterales. el cambio de dirección se debe también que unas esculturas de ángeles que debían coronar el edificio según el proyecto original se colocasen finalmente de forma exenta en el jardín del palacio. Colocados en 1913, uno de los ángeles sostiene una cruz, Otro un báculo y el tercero una mitra episcopal.
(Fuente: es.wikipedia.org)

   Mapa de situación


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


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