6. Taller de escritura: inventar un relato

A estas alturas ya sabéis mucho acerca del trabajo del escritor, acerca de todo eso que está por detrás de las páginas que leemos. Lo que ahora os pedimos es que os pongáis manos a la obra y os animéis a escribir vuestro propio relato de aventuras o de misterio. Vamos a ello.

  • Pensad primero en los elementos de la historia:

- ¿Cuál va ser la trama argumental? Para arrancar: ¿cuál va a ser el "tesoro" cuya búsqueda vertebre la historia? ¿Una joya, una carta, una persona desaparecida, un descubrimiento científico...?

- ¿Quiénes van a ser sus protagonistas? ¿Hombres o mujeres? ¿Jóvenes o mayores? Intenta imaginártelos: ¿qué aspecto tienen? ¿Cómo visten? ¿Cuáles son sus aficiones? ¿Cómo es su familia? ¿Qué cosas les han pasado a lo largo de su vida que les hayan marcado para siempre? ¿Cuáles son los rasgos más destacables de su carácter? Naturalmente, no hace falta que todo esto lo "vuelques" en la presentación de los personajes, pero estos se irán dando a conocer a lo largo del relato por medio de sus palabras o sus acciones.

- ¿En qué lugares situarás la acción? Documéntate sobre ellos: por ejemplo, si la acción la vas a situar en París, o en Londres, o en Nueva York, no te limites a nombrar la Torre Eiffel, o el Big Ben o la estatua de la Libertad. Haz circular a tus personajes por espacios reales que den más verosimilitud a la historia. Y si los escenarios son fantásticos, inventados por ti, imagínalos con tanta precisión que nos hagas creer que son lugares que tenemos delante de nuestros ojos.

- ¿En qué tiempo ambientarás tu historia? ¿En el presente? ¿En el pasado quizá: la Edad Media, o los comienzos del siglo XX, o el año de tu nacimiento? ¿O tal vez en el futuro, si es que tu relato va a tener aires de ciencia ficción? Si finalmente tu relato se parece a lo que hoy llamamos una novela histórica, ambientada en el pasado, documéntate bien sobre lo que ocurría en la época: acontecimientos, modos de vida de las personas, aspecto de los pueblos y ciudades, etc.


  • Vamos luego con los elemento del discurso, la manera de contar nuestra historia.

- En primer lugar, el punto de vista del narrador. ¿Quién cuenta las cosas? ¿Uno de los protagonistas, en primera persona, o un narrador externo, de esos "que todo lo sabe", en tercera persona?

- ¿En qué orden vas a narrar los acontecimientos? De atrás adelante, es decir, en estricto orden cronológico, o vas a dar en algún momento un salto atrás en el tiempo, eso que en cine se llama flash-back?

- Y ahora lo más complicado: ¡habrá que alternar narración, descripción y diálogo! Piensa en qué momentos será oportuno introducir una descripción de un lugar, de un personaje... Piensa también en qué escenas tendrán más agilidad y frescura si las muestras a través de las palabras que los personajes pronuncian, y en cuáles es mejor recurrir a la narración.


Cuando ya tengas "los planos del relato" bien a punto... ¡a escribir se ha dicho! Recuerda que a ningún escritor le salen las novelas del tirón, así que cuenta con que habrás de hacer varios borradores, e incluso con que te puede ser de ayuda dárselos a leer a algunos lectores amigos para que te vayan diciendo qué cosas funcionan y cuáles habrás de mejorar en la versión final de tu texto.

Una vez hayáis terminado vuestros relatos, dedicaremos dos o tres días a leerlos en voz alta o en silencio, como queráis. Y si más adelante os animáis a pasar alguno al formato audiovisual, como si fuera una pequeña película o corto de ficción... ¡estupendo!, aunque en ese caso tendremos que hablar también de cuáles son los recursos del lenguaje cinematográfico, tanto en la fase de rodaje (planos, ángulos, movimientos de cámara) como en el montaje...